Cathy Hopkins
Cinnamon Girl

El chico perfecto - fragmento, Capítulo 20

No podía decírselo en la cara. Necesitaba tiempo para asimilarlo, pero de lo que me había dado cuenta erade que yo era exactamente igual a él.
Y que entendía perfectamente lo que él había sentido cuando me dijo que no quería comprometerse. Cuando me confesó que yo le gustaba mucho pero que no quería atarse, bueno, no lo hizo por maldad. Fue por sinceridad. Su situación no habia sido diferente de la mía ahora, y sé que yo no soy una rompecorazones ni uso a la gente. Simplemente, sucedió que conocí a tres chicos fantásticos más o menos al mismo tiempo.
No pude evitarlo. Me descubrí sonriendo.
-¿Qué?-Preguntó Joe.
-Nada -respondí- Sólo... me dí cuenta de que tenemos otra cosa en común.
En ese momento, se abrió la puerta de repente. Era mamá. Levantó una bandeja de bocadillos de la mesa.
-Vengan chicos, vamos a cantar más villancicos.
Joe sonrió.
-Si no puedes vencerlos, únete a ellos -dijo.
-Exacto -respondí, y seguimos a mamá por el pasillo hacia la sala.
Justo antes de entrar, Joe me tomó de la mano y me retuvo. No me resistí y, silenciosamente, él cerró la puerta de la sala y señaló el muérdago que mamá había colgado del techo la noche anterior.
-¿Y bien? -preguntó.
Dí un paso adelante.
No haría ningún daño un beso de Navidad. Y din dan don, suenan las campanas, pensé mientras nos acercábamos y uníamos nuestros labios.
Esa noche, antes de dormir, estaba buscando un libro de mi mochila de la escuela y encontré el CD que Joe me había regalado semanas antes. Lo puse en mi reproductor y me tendí en la cama.
Joe había dicho que eran algunas canciones que expresaban las cosas que estaba pensando y algunas que le gustaban últimamente. Apreté la tecla de reproducción y la voz de Neil Young llenó la habitación.
"Quiero vivir con mi Chica Canela, podría ser feliz el resto de mi vida con mi Chica Canela"
Esa noche, mientras hacía sus rondas, Papá Noel habrá visto que me dormí con una sonrisa tonta en la cara.



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