
Para amarte, necesito una razón.
Y es difícil creer que no exista una más
que este amor.
Sobra tanto dentro de este corazón,
que a pesar de que dicen que los años son sabios,
todavía se siente el dolor.
Porque, todo el tiempo que pasé junto a tí, dejo tejido su hilo dentro de mí.
Y aprendí a quitarle al tiempo los segundos.
Tú mi hiciste ver el cielo aún más profundo.
Junto a tí creo que aumenté más de 3 kilos, con tus tantos dulces besos repartidos.
Desarollaste mi sentido del olfato, y fué por tí que aprendí a querer los gatos.
Despegaste del cemento mis zapatos para escapar los dos volando un rato.
Pero olvidaste una final instrucción, porque aún no sé como vivir sin tu amor.
Y descubrí lo que significa una rosa.
Me enseñaste decir mentiras piadosas para poder a verte a horas no adecuadas.
Y a reemplazar palabras por miradas.
Y fue por tí que escribí más de cien canciones
y hasta perdoné tus equivocaciones,
y conocí más de mil formas de besar,
y fué por tí que descrubí lo que es amar, lo que es amar.