-¿Has leído, alguna vez, la antigua profesía grabada en la ventana de la biblioteca?
-¡Oh, muchas veces! - Exclamó la niña alzando los ojos-. Me la sé de memoria.
Está escrita en extrañas letras negras y es muy dificil de leer. No tiene más que seis líneas:
"Cuando una joven rubia haga brotar
-¡Oh, muchas veces! - Exclamó la niña alzando los ojos-. Me la sé de memoria.
Está escrita en extrañas letras negras y es muy dificil de leer. No tiene más que seis líneas:
"Cuando una joven rubia haga brotar
de los labios del pecado una oración
Cuando un niño inocente su llanto preste
Y el estéril almendro fruto dé.
Sólo entonces habrá en la casa paz
Y al castillo la calma volverá."
-Pero no sé lo que significa.
-Significa -dijo él tristemente- que tienes que llorar por mis pecados, porque yo no tengo lágrimas. y orar por mi alma, porque yo no tengo fe. Y entonces, si siempre has sido buena, cariñosa y sencilla, el Ángel de la muerte tendrá piedad de mí.
Verás horribles sombras en la oscuridad, y voces perversas te murmurarán en los oídos. Pero no te harán daño, porque contra la pureza de una niña las fuerzas del infierno no pueden prevalecer.
Virginia no respondió, y el fantasma se retorcía las manos con salvaje desesperación, mientras miraba junto a él, pensativa y baja, la dorada cabecita de la niña.
De pronto, se incorporó Virginia y, con un extraño resplandor en los ojos:
-Seré fuerte -dijo con acento firme- y rogaré al Ángel que tenga misericordia de usted.
Cap V.-