Luisana se tomó el trabajo de escuchar esa música, aunque estaba claro que a él no le iba a importar. También se había cortado el pelo, a la moda y a él tampoco le importó. Se había estado arreglando y siendo más femenina, y solo recibió un "Hola" cortado, seco y horrible. Seguido Guido la miraba con cara de espanto y descompostura y lo hace durante largo rato.
Ella tiene 17 años y tiene a todos volando por ella. Pero, desde que él la mira así, sólo se produce para él, es decir Guido, "el interesante", pero negro, piel oscura, ojos claros, altura y cuerpo perfecto para ella y cejas espesas pero básico, dos.
Guido esuchó la músca que a ella le gusta, y también se vistió a su estilo. Se depiló las cejas para que fueran dos, se había dejado flequillo y ella nada. Si lo miraba era como preocupada y la única vez que él le había dicho "Hola" con la voz ronquísima de vergüenza, ella lo miró angustiada, como incómoda. En el verano habia crecido 15 cm, cosa que era mucho pero ya le tocaba, y ahora media 1,80. Además por jugar fútbol se había desarrollado muy bien. Al ser el "traga" enamorado de Luisana su vida se había vuelto un infierno. No podía no mirarla, y ella lo notaba, pero no respondía.
Era desconcertante, y yo como amiga de los dos, juré no hablar. Y no sé que hacer.