Me golpeé la cabeza, mamá dijo: -¡Ay hija! ¡Te va a salir un cuerno! Un unicornio vas a ser. -La puta madre -pensé-otro más. No pude evitar quedarme con cara de piedra y hacerme la que me reía de los chistes de mi mamá acerca de como me iba a quedar la cabeza que siguieron unos segundos, que me parecieron eternos.