no me vengas

El problema no viene a raíz de la enemistad. 
No viene porque NO te quiero nada más nunca más. 
El problema tampoco tiene su nacimiento en alguna de las peleas que tuvimos, no radica en tu carácter de mierda, tampoco en el mío. 
No está en tu histeria, ni en la mía. 
Ni en la última discusión que rebalsó el vaso. 
No está en que estés loca en un sentido literal, o en los problemas que tengas en tu casa y te la agarres con todos los que tenés adelante.
No está en que seas una depresiva y quieras que todos la pasen mal. 
No está en tu egoísmo, sinceridad extrema (hasta el punto de soberbia) ni en el mío. 
No es que no quiero ser tu amiga, no es que no lo somos porque peleamos. 
No es que pasó algo tan sustentable como para dejar de hablarte. 
Está en que sinceramente lo que hagas o dejes de hacer ya no me incumbe. 
Y no me van a hacer más o menos feliz tus decisiones. 
Por más malas que sean. 
Y eso no es lo que yo entiendo por amistad.


Así que no vengas a hablarme como si no hubiera pasado nada. Porque ahora no me importa, pero antes me importaba y a vos no. Y así terminamos.
Declaré el fin de una especie de 'amistad' en la que nunca había creído.