Estaba en casa leyendo un libro de Rodolfo Terrango, titulado "DIARIO INTIMO de SAN MARTIN. Londres, 1824. Una misión secreta." que cuenta que la vida de San Martín que conocemos fue su vida pública, la que termina en 1822 con su retiro de Perú. Este libro demuestra que sus acciones siguieron después de 1822 y que dos años más tarde San Martín estaba en Inglaterra en un plan secreto para consolidar la independecia de Sudamérica.
Bueno, lo abrí por el medio, algo tan típico en mí cuando pruebo mi suerte con los libros, a ver si algún fragmento me engancha y lo leo. La cuestión es que encuentro algo muy interesante.
"La verdad sobre las invanciones inglesas"
Mi cara fue épica, descubrí que siempre hubo una parte en mí que siempre había pensando en que tendría que haber un lado B de la historia.
He aquí:
(Págs. 274-275) La verdad sobre las invaciones inglesas.
Heywood participó en "las invasiones inglesas" de Buenos Aires y Montevideo.
Él sabe que aquellas incursiones eran parte de un plan que, como el de Maitland y otros, no debía limitarse al Río de la Plata sino culminar en Lima.
Ni los porteños ni los ingleses dicen la verdad sobre aquellas invasiones.
En Buenos Aires se finge que, resistiendo a las fuerzas británicas, los criollos dieron su primer grito de independencia. Ese grito no se oyó, en aquella parte del mundo, hasta que Napoleón ocupó la Península, secuestró a Fernando VII y puso a su hermano, José Bonaparte, como Rey de España e Indias. Fue entonces cuando los españoles americanos -al igual que los de la Península- formaron juntas en nombre de aquel rey al que llamaban "el Deseado". Esas juntas serían, ellas sí, el germen de la independencia.
Las invasiones inglesas ocurrieron antes de todo eso. En 1806 y 1807, Buenos Aires era una colonia española que no pretendía ser otra cosa; y la "reconquista" -como los porteños llaman al fracaso inglés. fue la recuperación de la ciudad para los Borbones.
En Inglaterra también se deforman los hechos, y se lo hace de un modo aun más grotesco.
La invasión inicial es presentada como una correía, solitaria e irresponsable, de Popham.
Este oficial, amigo de Heywood, puso en marcha un plan aprobado en 1804 por el Primer Ministro Pitt, y consentido por el sucesor de éste, Barón Willian Grenville.
Hay varias pruebas de ello:
•El plan preveía que Popham desembarcara en el Río de la Plata y Miranda en Venezuela. Es lo que intentó, cada uno de ellos en 1806.
•Apenas Grenville recibió noticias sobre la captura de Buenos Aires, envió refuerzos a Popham.
•El Primer Ministro también organizó una expedición suplementaria que, cumpliendo con el plan, debía dirigirse al Pacífico para tomar Valparaíso y el Callao.
Bueno, lo abrí por el medio, algo tan típico en mí cuando pruebo mi suerte con los libros, a ver si algún fragmento me engancha y lo leo. La cuestión es que encuentro algo muy interesante.
"La verdad sobre las invanciones inglesas"
Mi cara fue épica, descubrí que siempre hubo una parte en mí que siempre había pensando en que tendría que haber un lado B de la historia.
He aquí:
(Págs. 274-275) La verdad sobre las invaciones inglesas.
Heywood participó en "las invasiones inglesas" de Buenos Aires y Montevideo.
Él sabe que aquellas incursiones eran parte de un plan que, como el de Maitland y otros, no debía limitarse al Río de la Plata sino culminar en Lima.
Ni los porteños ni los ingleses dicen la verdad sobre aquellas invasiones.
En Buenos Aires se finge que, resistiendo a las fuerzas británicas, los criollos dieron su primer grito de independencia. Ese grito no se oyó, en aquella parte del mundo, hasta que Napoleón ocupó la Península, secuestró a Fernando VII y puso a su hermano, José Bonaparte, como Rey de España e Indias. Fue entonces cuando los españoles americanos -al igual que los de la Península- formaron juntas en nombre de aquel rey al que llamaban "el Deseado". Esas juntas serían, ellas sí, el germen de la independencia.
Las invasiones inglesas ocurrieron antes de todo eso. En 1806 y 1807, Buenos Aires era una colonia española que no pretendía ser otra cosa; y la "reconquista" -como los porteños llaman al fracaso inglés. fue la recuperación de la ciudad para los Borbones.
En Inglaterra también se deforman los hechos, y se lo hace de un modo aun más grotesco.
La invasión inicial es presentada como una correía, solitaria e irresponsable, de Popham.
Este oficial, amigo de Heywood, puso en marcha un plan aprobado en 1804 por el Primer Ministro Pitt, y consentido por el sucesor de éste, Barón Willian Grenville.
Hay varias pruebas de ello:
•El plan preveía que Popham desembarcara en el Río de la Plata y Miranda en Venezuela. Es lo que intentó, cada uno de ellos en 1806.
•Apenas Grenville recibió noticias sobre la captura de Buenos Aires, envió refuerzos a Popham.
•El Primer Ministro también organizó una expedición suplementaria que, cumpliendo con el plan, debía dirigirse al Pacífico para tomar Valparaíso y el Callao.