Entre mis papeles

En el colegio tuvimos varias cosas positivas, una de ellas fue esta historia que encontré, hace unos minutos entre papeles en la biblioteca:

"Por impulso no nos controlamos, sin pensar arrojamos palabras llenas de odio y rencor, luego nos arrepentimos.
Lo más triste es que dejamos 'arrugas' en los corazones. Un psicólogo que me vió dando excusas después de una explosión y me entregó un papel liso. Entonces dijo "estrújalo", obedecí e hice una bola con el papel. Luego dijo "ahora déjalo como estaba antes". Por supuesto no pude dejarlo como estaba, el papel quedó lleno de arrugas. El psicólogo dijo entonces "el corazón de las personas, es como ese papel".
Aunque intentemos enmendar, el error ya está marcado. Mi carácter impulsivo me hacía explotar a la menor provocación. La mayor parte de las veces después de uno de estos incidentes, me sentía avergonzado y me esforzaba por consolar a quien había dañado.
Desde hoy, sé más comprensivo y más paciente, cuando sientas ganas de explotar recuerda al papel arrugado."

De no fallar mis cálculos esta historia la oí por primera vez a mis 12 o 13 años. No se si tiene autor, o es de algún anónimo, pero sí se que me marcó para siempre.