Un par de lágrimas

Sólo quería, del más humilde de los lugares que me toca, del lado que menos entiende lo que es vivir eso, dejar por escrito que esto no me es indiferente. Le dediqué mis lágrimas a este mundo, y día a día me demuestra que no se las merece.
Deseo la paz, la seguridad, para todos aquellos que hoy estén sufriendo. Quizás ahora no esté siendo mutilada, quizás nunca me pase, o sí, pero no puedo saberlo aún. Es importante para mí, decir que mi esfuerzo es el más grande por imaginarme la situación y ponerme en lugar de todas las víctimas.

Por eso, le dediqué mis lágrimas a este mundo, y un par de horas, y bastantes rezos.

Puedo citar hoy esta frase, y va a tener más sentido que nunca: "no se puede hacer el amor, pero sí se puede hacer la guerra en la calle".