¿Por qué tanto? ¿por qué lloro si sentí que me demostrabas tan poco de tanto, por qué ahora no puedo evitarlo?
Convencidos dimos el paso al frente y hoy aún más convencidos nos dejamos ir.
Nos soltamos, queremos crecer, queremos ser, lo que fuimos y, mierda ¿por qué no fuimos lo que quisimos?¿por qué carajo fingimos ser algo que no éramos?

Cuando la mentira terminara, cuando no habías cambiado nada en realidad, ¿por qué te lloré tanto? ¿Por qué en la tierra estuve esperando que cambies? ¿Por qué no quise que fueras lo que eras?
¿Por qué quisiste conformarme?
¿Por qué me mostraste lo perfecto que podía ser todo y me lo arrebataste así?
¿Por qué tanta manipulación para que te crea y te quiera como vos asegurabas ser, si lo hacías sólo para mí? Es que ¿alguien puede de verdad cambiar?

¿Por qué sacrificamos tanto? y vivimos tanto, tantas cosas vivimos que ahora ya no sé...
No se por qué estamos tan convencidos que estamos cansados. Tan convencidos de que no queda nada por luchar, pero estamos convencidos y de verdad.

Me agarraste el corazón y me lo enamoraste de una manera única. Me lo inflaste, de verdad me lo inflaste. Ahora no te vas, ahora nos vamos y se me está saliendo una parte del pecho, literalmente me cosquillea el pecho, es que entiendo que está con algo menos, le saqué algo, se lo arranqué y me está pasando factura.

Elegimos no elegirnos y saltar de la cuerda, no hacer el equilibrio, desprendernos las manos, sacarnos los anillos, no respirar en tu pecho y no más sueños con el otro, pero también no más gritos, ni peleas, ni dolores, ni reclamos estúpidos por mensajes no enviados, por momentos no valorados, por desaires, por desencuentros, no más desencuentros, no más desamor, no más desgaste y también no más pasión, no más(nada).

¿Por qué tuvimos que ser fuego? ¿Por qué me mostraste la fuerza del fuego cuando nos peleamos, cuando nos amamos, cuando nos reímos, cuando nos miramos? Me enseñaste lo que es sentir el fuego, el blanco y el negro, nada de grises. Es así, fuego. Es. Nos convertimos en fuego y yo te lo dije, porque lo leí, porque Galeano ya lo dijo y nosotros fuimos y somos fuego porque chispeamos cuando estamos y porque también cuando no estamos, y porque si nos besábamos en sintonía te juro que nos veían desde la luna.

Te mentí.
Te dije que no tenía reproches y te mentí, como una perra sarnosa te mentí y tengo un reproche muy importante y es algo que no me voy a poder olvidar,
¿por qué me mostraste todo lo perfecto que podía ser?