Contra la pared

Creo estar en ese momento donde sólo importa que tu mente fluya, que tu cuerpo fluya, que todo lo haga también.
No guardarte nada. Y no aceptar nada por compromiso tampoco, porque la costumbre de decir "sí" cuando tu mente dice "no" es esa mala decisión que te enferma todos los días.
"La cabeza contra la pared" dijo una amiga que le dicen a esto. A mi me gusta decirle "fluir sin influir", pero está un poco trillado. Quizás me equivoque cada día que viva fluyendo. Todos y cada uno de estos días es lo más probable que esté errando algo. "La cabeza contra la pared" dijo que le dicen, y pienso: si aquel decir que "sí" te enferma, lo que de a poco callamos, de a poco nos mata.