Cómo me gusta que me guste todo de vos. Me gusta hasta lo que a vos no te gusta de vos mismo y yo lo disfruto, aunque en el fondo me entristece verte y pensar en lo injusto de todo, en lo desafortunado que sos por no poder mirarte nunca como yo en este momento: así, con los ojos entrecerrados y las patas de gallo y el brillo que se te escapa entre las pestañas, cuando me mirás y me descubrís y leés en la inconfundible cara de idiota que te pongo, que me gustás, que me tenés loca. Que sos mi mejor perdición. Que me encanta que me guste todo de vos.