Te invito

A que me perdones si te hice mal.
A que nos acerquemos, a que no tengas miedo, te invito a renunciar a creer que todo es definitivo.

Te invito a que no te abras más de lo que puedas. A que seas vos mismo, a que mires al lado y me dejes estar ahí, caminando con vos.
Te invito a que cada vez que se te escapa un "te quiero" me veas sonreír.
Te invito a traspasar la pantalla, que un día nos hizo crecer juntos.
Te invito a ser genuino.
Te invito despacito (¿suave suave cito?) a dejar todo de a poco atrás.

Te invito a que te levantes de la siesta conmigo al lado, te invito a sumarte a las discusiones más estúpidas de la tierra sobre asuntos que no nos conciernen.

Te invito a conocerme de nuevo. Te invito y me presento, me llamo Gala como siempre, y ahora tengo casi 23 años, ya no me gusta tanto escuchar Casi Ángeles, y ahora como todo tipo de verduras, me da igual, ni las condimento. Ya no mido 1,59 ahora ya son gloriosos 1,63 y mi peso se mantiene con altibajos. Me sigue haciendo llorar cuando veo alguien llorar, y sigo siendo amante de los animales. Me pongo ansiosa si un tema me interesa y no puedo fingir si algo me duele profundo.

Te invito a que te presentes, y atravieses lo que armaste, te invito a que dejes de leerme y pases a buscarme. Porque estoy compartiendo lo que quiero que veas y yo qué sé si tengo algo escondido entre las pestañas.
Te invito a conocerme de nuevo. Te invito a conocernos en persona, donde se te caen todas las caretas. Donde te canso y me suspirás profundo, donde se te transforma de rabia la cara. Donde después de encontrarnos quedás con la expresión de enamorado que tanto querés evitar. Te invito a ese lugar donde no existe la piel, donde somos transparentes.
Te invito a que pierdas el miedo de conocernos otra vez.
¿Venís, por favor?