Estaba recorriendo imágenes en el explorador de Instagram, y los algoritmos me trajeron un dibujo.
Era simple el dibujito, con un fondo blanco, dos personas sentadas vistas desde el frente, muy cerquita entre ellas. Sólo se veía la rodilla derecha de ella, y la izquierda de él. Las que iban más cercanas. Sólo unos centímetros más de sus cuerpos hacia arriba y hacia abajo, y el dibujo dejaba ver que ambos tenían sus brazos apoyados en el regazo propio.
Este dibujo tenía una particularidad y era su trazo fino, solo una o dos líneas marcando los contornos de las piernas que en algun lugar de la imaginación del autor tuviesen cuerpo entero y alma también.
Salvo esa mano.
La mano derecha del muchacho cruzaba su cuerpo y con la yema del dedo índice tocaba poco más arriba del codo derecho de la chica.
La mano tenía puro detalle, estaba perfecta. Nudillos, venas, arrugas, sombreado excepcional.
Tardé unos segundos en atreverme a darle una interpretación propia a ese detalle.
Cuando la tuve y como no podía ser de otro modo, ataqué a una amiga con mis conclusiones que iban así:
"Es re loco porque
A veces estamos así, desdibujados
Y el contacto con algo, o alguien de repente hace que todo sea más real
Que seamos un poco más parte de la realidad que antes
Donde si no nos conocemos, somos como un dibujo al que le faltan todos esos detalles
Digamos, es increíble como a veces el tacto con alguien nos puede hacer pensar mil cosas o hasta poner la piel de gallina
Y de repente sentir, cortarla con mirar para adentro, y ver hacia afuera."