El clásico

Es el clásico 14 y hasta los de Paso de los toros están pensando algunas cositas del amor.
Yo me di cuenta que siempre fui una sabihonda. Y que en definitiva tuve que hacerme milanesa en alguna que otra amargura, para descubrir que el amor es uno y que tiene varios envoltorios distintos. Quizás ames a alguien y quizás alguien te ame. O ames algo, o ames a tu mascota. O simplemente ames vivir.
Por ahí te amás mucho después de no haberte querido. Por ahí amás mucho a tus amigos.Y entiendo que no nos enseñaron nada sobre qué significa amar, y que se supone que una iluminación divina nos lo hace notar cuando pasa. Yo creo que si amás, tiene que ser con todos los extremos de tu cuerpo, que se altere lo metafísico y que te entregues a más no poder. Se te tienen que mover los dedos y los huesos por interés puro y genuino, como con un imán. Y tenés que hacerlo intenso al amor. Nada de amar a medias. Sí o no. Quizás no aprendí nada de todas mis caídas que me quieren contar a los gritos que el gris al final no tiene nada de malo.
En definitiva lo físico y metafísico me da tremenda fiaca y ahí es cuando me doy cuenta que al no saber exactamente qué estoy dando, no espero nada a cambio, y que probablemente de eso se trate. Pero la verdad es que son muchos "quizás" para saber si estoy lista o no para entender semejante concepto. Y si bien soy un poco cabezona de algo estoy segura. Y es que bien o mal, cuando amo, es con todo.