Sobrevivir

El otro día caminando, me encontré sintiendo el calor de frente. Me abrigaba y pude sentir una calma inmensa. Me puse a prestar atención, a medida que avanzaba, a como la sombra de repente me quitaba el bienestar. Me pregunté si habría sensación más linda que la del sol en la cara un día de 15 grados. No creo que haya estación más linda que el otoño. Desde chica lo supe, siempre que se acerca Mayo, me empieza a cambiar el humor. Miré al sol entre las ramitas de un árbol que ya se apuró a desnudarse, y no sé si el sol es así de lindo en verano. Y por ahí nosotros somos un poquito así, que a veces quemamos, y a veces abrigamos. Es cuestión de medir, y por ahí nosotros sin darnos cuenta cambiamos con el tiempo, nos curtimos con las estaciones y metamorfoseamos para sobrevivir. Quizás después de tantas vueltas, ya somos otro cuento. Un poquito como el sol. El sol es otro en invierno.