Cosas

La tijera y la cinta scotch con un margen para agarrarla. O las llaves a mano, o algo de cambio. El control remoto. El adaptador y el enchufe para meter las pastillas de Fuyí. 

Hay una inacabable lista de cosas que están siempre ahí, para gozarte por la cara que desde su estática altanería, te miran.  
Cosas que, cuando realmente las necesitás, no sabés dónde fue que las viste por última vez. 


Algo así como vos.